Abad Sáez Abogados inicia su trayectoria profesional en el año 1980, con una base jurídica que en ese momento era general pero gracias a la formación continua y la práctica profesional de sus socios evoluciona  de forma natural en un despacho especializado. 

La especialización en estos momentos queda determinada en las ramas de derecho civil y derecho del trabajo.

Su labor profesional implica  un trato directo con los clientes, y esa es una de las labores que más tiempo ocupa, al estudiar las circunstancias y el entorno en el que se produce cada caso particular.

Los abogados que conforman el despacho tienen la convicción de que el problema planteado no es un elemento aislado, sino que se produce en la concurrencia de numerosos factores y circunstancias y la solución debe responder a diferentes facetas tanto jurídicas como personales, con unos efectos de futuro que también deben tenerse en cuenta, si es que fuera posible preverlos. 

La globalización y el fácil acceso a la información entienden que es también un foco de especialización necesaria en el ámbito profesional. El mundo del derecho con las continuas modificaciones legislativas (que tratan de adaptarse a la realidad social), mantiene una velocidad tan elevada que resulta imposible abarcar un conocimiento global de todas las materias jurídicas. Es por ello que el bufete, considera cada vez más necesaria la especialización, siempre teniendo una base general, un conocimiento global del derecho que permita incardinar una actuación profesional específica en el ámbito general en el que la acción transcurre.

La respuesta a cada persona y para cada problema es individualizada y el trato entre el abogado y el cliente es directo. Esto permite conocer más las necesidades concretas y ofrecer soluciones y respuestas de un modo más ágil.