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Niños y adolescentes

Niños y adolescentes

ACOSAN A MI HIJO
En primer lugar hay que comunicar esta situación al centro escolar o a la institución donde se haya producido el acoso. Si no da resultado, recomendamos acudir a instancias como la Asociación de padres y madres y a la inspección educativa de la comunidad autónoma. Sólo en último caso sería necesario acudir a los tribunales.
MI HIJO ES IMPRUDENTE EN REDES SOCIALES
Tenemos que aclarar que los padres deben respetar la intimidad de sus hijos. En primer lugar, deberían asegurarse de que su hijo es suficientemente maduro como para manejar sus propias redes sociales y, aún así, establecer unos límites. La educación preventiva es el mejor arma. No obstante, estaremos alerta por si los contenidos difundidos por nuestros hijos, como por ejemplo fotos o vídeos, se publican en ámbitos ajenos a esa red social, lo que sí podría dar lugar a reclamaciones o incluso denuncias. Y por supuesto, los padres también tienen que ser muy cuidadosos con los contenidos que ellos mismos publican sobre sus hijos para salvaguardar su intimidad, recuerden que sin la autorización del otro progenitor no es posible subir fotos de los menores a las propias redes sociales.
MI HIJO ESTÁ ENFERMO
Los padres deben poner los medios para que sus hijos reciban una asistencia médica y sanitaria adecuada. Otra cosa es que no estén satisfechos con la atención recibida y con el diagnóstico y tratamiento médico. Recordemos que en general es posible recabar una segunda opinión, o incluso cambiar de profesional sanitario. El siguiente paso sería acudir a los servicios de atención al paciente, o a la inspección médica, y siempre, como último recurso, los tribunales.
MI HIJO ES DISCAPACITADO
Los padres tendrán que reclamar la ayuda que le brinda la administración para que su hijo sea bien atendido, tanto en el plano sanitario como en el educativo, de acuerdo con sus particularidades. Según el caso, podrá solicitar refuerzo específico en el centro escolar y una adaptación del programa educativo acorde a su situación. En caso de disconformidad, recordamos la posibilidad de recurrir a las asociaciones de padres de madres, a los servicios de atención al paciente, a los inspectores educativos y sanitarios y, si no hay resultado, a la Justicia. De acuerdo con el grado de discapacidad, la familia tendrá derecho a prestaciones económicas y sociales.
MI HIJO NO QUIERE VER A SU PADRE EN SUS TURNOS DE VISITA
Hay que aclarar que el padre y la madre tienen derecho a relacionarse con sus hijos en sus turnos, según se haya establecido en la Sentencia o en el convenio tras la ruptura. En caso contrario podría haber repercusiones legales. Es recomendable acudir a la ayuda especializada de psicólogos o de mediadores para reconducir la situación. Y, por supuesto, nunca se debe predisponer a los hijos en contra del otro progenitor.
QUIERO QUE MI HIJO LLEVE MI APELLIDO
Ya no es preceptivo que el hijo lleve el apellido del padre en primer lugar. La legislación actual permite a los progenitores escoger el apellido, que puede ser tanto del padre como de la madre. Lo ideal es que se pacte entre ambos.
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